domingo, 13 de noviembre de 2011

TERESA TIENE QUE AUSENTARSE DE ÁVILA POR ORDEN DEL PROVINCIAL






Cuando ya Teresa tenía preparada la casa para fundar su nuevo convento en Ávila. a una mujer importante de Toledo, que se siente morir de pena por haber quedado viuda, se le ocurre pedir al Padre Provincial de los Carmelitas que ordene a nuestra Fundadora que se desplace a Toledo para consolarla Y así lo hizo. Recibió la notia en la noche de Navidad.



Teresa quedó desolada.Cuando la muy magnífica señora priora le llamó aparte mientras iban a cantar maitines en el coro, sin más explicaciones de que el Provincial le ordenaba ir a Toledo, Teresa se creyó lo peor: que el fraile supiera que la monja de la Encarnación seguía con su proyecto de fundar el nuevo convento, y que por eso la castigaba a salir de la ciudad, a veinte leguas de distancia, para impedirla llevar a cabo el proyecto; que qué iba a ser de ella sin poder adivinar el tiempo en que duraría su ausencia; que por qué una monja contemplativa tenía que ir a la ciudad imperial a vivir en un palacio para consolar a una viuda, por muy grande señora del reino que fuere. La esuchamos sus penas y lo que le aconsejó el Cofundador, el Señor del cielo y de la tierra:


"Yo temía harto que, venido el provincial (a Ávila), si algo le dijesen de ello ( del nuevo convento), me había de mandar no entender en ello, y luego era todo cesado. Proveyólo el Señor de esta manera: que se ofreció en un lugar grande, más de veinte leguas de éste, que estaba una señora muy afligida a causa de habérsele muerto su marido. Estábalo en tanto extremo, que se temía su salud".



"Tuvo noticia de esta pecadorcilla, que lo ordenó el Señor así, que la dijesen bien de mí, para otros bienes que de aquí sucedieron- Conocía esta señora mucho al provincial, y como era persona princial y supo que yo estaba en monasterio que salían, pónele el Señor tan gran deseo de verme, pareciéndole que se consolaría conmigo, que no debía estar en su mano, sino que procuró por todas las vias que pudo, llevarme allá, enviando al provincial que estaba bien lejos".



"El me envió un mandamiento, con precepto de obediencia, que luego fuese con otra compañera. Yo lo supe la noche de Navidad. Hízome algún alboroto y mucha pena ver que, por pensar que había en mí algún bien, me quería llevar; que, como yo me veía tan ruín, no podía sufrir esto. Encomendándome mucho a Dios, estuve todos los maitines, o en gran parte de ellos, en gran arrobamiento. Me dijo el Señor que no dejase de ir y que no escuchase pareceres, porque pocos me aconsejarían sin temeridad; que, aunque tuviese trabajos, se serviría mucho Dios, y que para este negocio del monasterio convenía ausentarme hasta ser venido el Breve (la autorización del Papa); porque el demonio tenía armada una gran trama, venido el provincial; que no temiese de nada, que él me ayudaría allí".


"Fue el Señor servido que aquella señora se consoló tanto, que comenzó luego a tener conocida mejoría, y cada día más se hallaba consolada" (V 34, 1-2).



La dejamos a nuestra Fundadora en Toledo, viviendo en el palacio de doña Luisa de la Cerda, como si fuese su psicólogoterapeuta y médico espiritual a domicilio. Les seguiremos contando cómo transcurren los seis meses que pasó sobre alfombras persas y butacas de tercionelo. ¡Adios! Con mi cordial saludo, Nicolás

martes, 8 de noviembre de 2011

NUESTRA SEÑORA Y SAN JOSÉ ME VISTIERON UNA ROPA DE MUCHA BLANCURA Y CLARIDAD





Teresa, mientras los albañiles van adaptando la casa comprada para su nuevo convento, recibe unos regalos del cielo, que la van cercionando día a día de que su proyecto es viable y bendecido por Dios.


El día 12 de agosto de 1561, fiesta de santa Clara, se le aparece esta santa con mucha hermosura, y le habló directamente:"Dijome que me esforzase y fuese adelante en lo comenzado, que ella me ayudaría. Yo la tomé gran devoción, y ha salido tan verdad, que un monasterio de monjas de su Orden, que está cerca de éste ,nos ayuda a sustentar, y vivimos de limosna, y debe por ventura ser por ruegos de esta bendita Santa, que sin demanda ninguna nos provee Su Majestad muy cumplidamente lo necesario".


Pero, tres dias después, el dia de la fiesta de Nuestra Sra. de la Asunción, tuvo una visión mucho mas inesperada que la anterior. Estando en la iglesia de Santo Tomás , a donde ella solía ir a confesar sus pecados, de repente se ve que la Virgen por una punta y san José por la otra la ponen una capa blanca, que interpreta como signo de la blancura de su alma. Y más aún, le cuelgan en el cuello un collar de oro con la cruz. La escuchamos.



"Estando en estos mismos dias, el de nuestra Señora de la Asuncion, en un monasterio de la orden del glorioso Santo Domingo, estando considerando los muchos pecados que en tiempos pasados había en aquella casa confesado y cosas de mi ruín vida, vínome un arrobamiento tan grande, que casi me sacó de mí. Me senté y me pareció estando así, que me veía vestir una ropa de mucha blancura y claridad. Y al principio no veía quién me la ponia.Despues vi a nuestra Señora., hacia el lado derecho, y a mi padre San José al izquierdo, que me vestían aquella ropa. Se me dio a entender que estaba ya limpia de mis pecados. Acabada de vestir, y yo con grandísimo deleite y gloria, luego me parecio asirme de las manos nuestra Señora. Me dijo que le daba mucho contento en servir al glorioso san Jose, que creyese que lo que pretendía del monasterio se haría y en él se serviría mucho al Se;or y ellos dos, porque ellos nos guardarian".


"Parecía haberme echado al cuello un collar de oro muy hermoso, asida una cruz a él de mucho valor. Este oro y piedras es tan diferente de la de acá, que no tiene comparación" (V 33, 13-14).


Sorprende que mientras los humanos critican y entorpecen el proyecto del nuevo convento, Teresa recibe los aplausos y las bendiciones de los santos, como Clara, la Virgen María y san Jose, con muestras tan evidentes . Seguiremos. Con un cordial saludo , Nicolás

lunes, 7 de noviembre de 2011

CADA UNO OBRE SEGÚN SUS CAPACIDADES O TALENTOS. Domingo del 13 noviembre




Domingo 33 A

En Evangelio que leemos en nuestras misas de los domingos siempre nos hablan de Dios, porque a El le venimos a rezar; pero también nos hablan de nosotros, de nuestro origen , de nuestro fin último; de las virtudes, que tenemos que practicar, de los pecados que tenemos que evitar, de las buenas cualidades, de los vicios y de nuestras posibilidades ; de toda la existencia humana.- En este domingo el Evangelio nos habla de nuestras posibilidades. Y lo hace valíendose de unos ejemplos, de una parábola, la parábola de los talentos. A través de las parábola, el Evangelio nos da nociones sencillas de comportamiento, pero son instrucciones profundas, verdades divinas expresadas y explicadas con toda claridad.

En esta parábola de los talentos el Señor apela a nuestra responsabilidad ante la vida, porque podemos dejar pasar la vida inutilmente, o podemos hacer mucho bien. Apela nuestra responsabilidad individual, porque cada uno tiene la suya, porque cada cual es cada cual: unos tienen más capacidad que otros. Cada uno tiene que desarrollar sus cualidades, sus talentos. Este evangelio nos advierte y estimula a no ser pasotas, perezosos, indiferentes, pasivos. Al contrario, todos debemos llevar a cabo una actividad positiva, hacer las cosas bien, a hacer todo el bien que podamos. No ser como una masa amorfa, como a los que les da igual todo, sino como buen fermento en la masa. Es preciso plantearse las propias posibilidades de acción en el contexto que uno vive, e injertarse en los mecanismos de acción, para rendir más, para ser mejor, para hacer más el bien.


Un cristiano inerte, ausente de toda responsabilidad se parece a ese personaje del evangelio que escondió su talento, para no perderlo, pero que tampoco lo hizo producir, ni le valió para nada. El Evangelio le llama empleado negligente y holgazán, que merece un castigo
También tenemos que acusarnos del pecado de omisión. No basta el minimalismo : “Yo no robo ni mato; no hago mal a nadie”. Hay omisiones que pueden desembocar en unos consecuencias descomunales. El riesgo está en no advertir o en despreciar las consecuencias. Si un niño no estudia, ya sabe a lo que se expone; si un médico descuida al enfermo, o un funcionario no resuelve los asuntos, o lo hace mal...puede tener consecuencias fatales. Es tremenda la responsabilidad humana, es decir , la necesidad imperiosa que tenemos de amar, de hacer rendir nuestras posibilidades, los dones recibidos.

Pensemos qué hubiese pasado si Santa Teresa se hubiese conformado con ser una monja cualquiera, o Teresa de Calcuta...Se hubiese quedada privada la humanidad de unos valores culturales y religiosos enormes.- Nuestra responsabilidad es cosa muy seria, la vida sólo se vive una vez. Preguntémonos cada uno ¿ Qué estoy haciendo del talento de mi vida , de mi trabajo, de mi profesión, de la gracia, de mi vocación humana y cristiana?

Estar dispuestos todos los dias a realizar el bien, a ser fieles cumplidores de nuestros deberes, a esforzarnos. Es la energía que el cristiano ha de encontrar en sí mismo, y que el Evangelio nos invita a todos a poner entre las costumbres de vida, después de haberlas alimentado en el corazón.

Dice San Pablo en la segunda lectura :”Sabeis perfectamente que el Dia del Señor llegará como un ladrón en la noche...Estemos vigilantes y vivamos sobriamente”.- Nadie puede sustraerse al Dia del Señor y a su juicio. Todos seremos iluminados para valorar la calidad de nuestras vidas, lo positivo o negativo de nuestro paso por la historia. Esto da una seriedad muy grande a nuestras acciones y a nuestras omisiones presentes, porque lo que hagamos o dejemos de hacer quedará definitivamente hecho u omitido.