viernes, 31 de mayo de 2013





DOMINGO DEL CORPUS-Dia 2 junio

 

En este domingo evocamos la presencia de Dios en la Eucaristía, en ese pan consagrado que se transforma en pan de vida eterna. Es Jesucristo con toda su vida y su amor, que se nos da completamente….

En todas las ciudades y pueblos de mayoría cristiana, se celebra esta fiesta del Corpus con el máximo esplendor. Terminada la Misa solemne, se sale por las calles llevando a Jesús sacramentado en copones o custodias, que atraen las miradas y la adoración de los creyentes. Las colgaduras que adornan ventanas y balcones , las calles alfombradas con flores olorosas, los cantos , todo es expresión del culto que se tributa a Dios, oculto en la pequeña porción de pan, llamada la “forma”, en la que se ha quedado con nosotros hasta el final de los tiempos.

Por la comunión de esa “forma”, el Señor se adentra en nosotros para hacernos a su medida y darnos un corazón capaz de amar como el suyo. Por eso , también es el Día de la Caridad.
 
Para reafirmar nuestra fe y certeza en la realidad de este misterio llamado Eucaristía, dejémonos iluminar por la doctrina de Santa Teresa, que en la aceptación de este gran misterio es un testigo ejemplar de  existencia cristiana.

Era tal su certeza en la presencia de Dios en la Eucaristía,  que su intención primera al fundar un convento, era lograr que hubiera una casa más, en la que estuviera el Santísimo. Y llegaba a experimentar el mayor gozo, cuando en ella se celebraba la primera Misa y se dejaba al Señor en  el sagrario.

 

Viendo, por la fe y el amor, a Jesucristo sacramentado, le amó apasionadamente, se desahogaba con El, lo adoraba en silencio, y estas vivencias íntimas  la fueron renovando y transformando en una mujer nueva. El encuentro con Cristo al comulgar a diario, la hizo a  otra. Ya no vivirá para sí misma y en virtud de sí misma, sino para Cristo y en él. Ese mismo proceso de renovación y de transformación fue el que llevó a cabo la Santa en sus fundaciones, inculcando la veneración a la Eucaristía, como compañía de un Dios confidente a la búsqueda de  consumar la unión en el amor con sus hijos e hijas.

Dejémonos iluminar interiormente por esa luz que irradia  Jesús sacramentado, desde el sagrario o desde la custodia. Desde ahí, la vida, la historia, nuestros quehaceres y afanes los veremos de distinta manera. Será otro ,también, nuestro modo de ver el mundo, de comprender la realidad, todo nuestro modo de pensar. El pensamiento del hombre, sin fe viva, será el modo de pensar común, que está orientado a la posesión de los bienes materiales, al bienestar, a la influencia, al éxito, a la fama…, poniendo el propio yo en el centro del mundo.- El hombre nuevo, en cambio, pone en el centro de su vida a Dios, y busca descubrir su voluntad, de manera que ella modele nuestra voluntad, para que también nosotros queramos lo que quiere Dios, para que reconozcamos que Dios quiere lo mejor para nosotros, que Dios quiere lo bello y lo bueno.

En este día debemos hacer una hora de adoración al Santísimo Sacramento ,de 5 a 6 de la tarde, en todas las iglesias.

¡Viva Jesús Sacramentado! Que la celebración de este domingo nos una más íntimamente a Jesús.presente en la Sagrada Hostia. Amen

 

 

lunes, 27 de mayo de 2013








 

Fundación del convento de Malagón (2)

Este  convento estuvo condicionado por la circunstancia del lugar. No podía depender únicamente de los donativos de la población, por tener pocos habitantes. Tampoco podían cumplir con no comer carne, porque en el lugar nadie vendía pescado.

Doña Luisa  se había comprometido a dar 150.000mrs por año, a proporcionarle casa suficiente y cómoda, hacer iglesia bien dotada y construir ermitas conforme a las constituciones, proveer 64 fanegas de trigo y 60 de cebada anuales y dotar con 30.000ms anuales la capellanía de su difunto esposo. La advocación del monasterio sería: San José del Monte Carmelo.

La Madre Fundadora llamó a cuatro monjas de la Encarnación, que llegaron a Toledo el día 30 de marzo de 1568.Al día siguiente partieron de Toledo las monjas acompañadas de Doña Luisa de la Cerda y el jesuita P. Pablo Hernández. A media tarde del jueves ,1 de abril, entraban los coches de las fundadoras en la Villa. Oigamos a la Fundadora:

Fuimos con aquella señora a Malagón, adonde aún no estaba la casa acomodada para entrar en ella; y así nos detuvimos más de ocho días en un aposento de la fortaleza..

 Día de Ramos, año de 1568, yendo la procesión del lugar por nosotras, con los velos delante del rostro y capas blancas, fuimos a la iglesia del lugar, adonde se predicó, y desde ahí se llevó el Santísimo Sacramento a nuestro monasterio. Hizo mucha devoción a todos. Allí me detuve algunos días. Estando uno, después de haber comulgado, en oración, entendí de nuestro Señor que se había de servir en aquella casa . Paréceme que estaría allí aún no dos meses, porque mi espíritu daba prisa para que fuese a fundar la casa de Valladolid, y la causa era lo que ahora diré.

El Carmelo de Malagón quedaba erigido en una casa pobre y provisional de la villa. A los once años (1579) hubo de regresar la Santa y dirigir las obras de un nuevo edificio más digno y duradero.

viernes, 24 de mayo de 2013