viernes, 30 de septiembre de 2011

NOSOTROS SOMOS LA VIÑA PLANTADA POR DIOS. Domingo 2 de octubre


Isaias,profeta


DOMINGO XXVII A DEL TIEMPO ORDINARIO


En el Evangelio de este domingo Jesucristo compara al pueblo de Israel, en el que ha nacido y vive, a una viña. Una viña cuidada, regada, mimada por Dios, que en vez de dar frutos de justicia y de paz, dio guerras y destrucción. Jesucristo les contó esta parábola, para que se vieran retratados en ella. Es la historia de un propietario que arrienda su viña a unos labradores, y cuando llega la época de la vendimia envía a unos criados a recoger las uvas, y los arrendatarios los rechazan y maltratan para quedarse ellos con las uvas. El propietario insiste enviando nuevos emisarios y hacen con ellos lo mismo. Por fin envía a su hijo, pensando que harán caso a su propio hijo, pero los renteros, al ver llegar al muchacho, se miraron los unos a los otros riéndose de él y pensaron que había llegado la ocasión de apropiarse de la viña matando al heredero.
Cuando Jesús terminó de contarles esta parábola, se hizo un silencio entre sus oyentes. Les había parecido una historia muy conmovedora, que Jesús les había contado como si estuviera hablando de algo personal. Intuían que hablara de ellos mismos, de la historia del pueblo de Israel, porque Dios les había enviado hombres buenos como José, a quien sus hermanos habían rechazado y vendido por sus hermanos, y luego a profetas que también rechazaron. Y por fin Jesucristo habla de sí mismo en estos términos, como Hijo de Dios, como si quisiera abrir los ojos de aquellos que no logran comprender el don que Dios les otorga.
Se volvió a los fariseos y les preguntó :”Qué creeis que hará el dueño de la viña con esos labradores. Los fariseos callaron, pero los más próximos a Jesús, dejándose llevar por lo más noble del corazón dijeron:” Los matará con una muerte cruel, y arrendará la viña a otros labradores, que le entreguen los fruto a su tiempo”.
Jesucristo dejó la parábola y descendió a hacerles una pregunta directa: ¿No habeis leido en la Escritura que la piedra que rechazaron los arquitectos vino a ser la piedra angular?Por eso os digo que el reino de Dios se os quitará a vosotros y se dará a un pueblo que produzca sus frutos”. Ahora todo estaba claro : El era el hijo, el era también la piedra angular, es decir el cimiento sobre el que tenía que asentarse el reino de Dios. La mentalidad del pecador no comprende el amor y no logra razonar con sus categorias, pero el amor llega a hacer de lo rechazado una piedra angular.
Esto significa que el Señor quiere que miremos también nuestra historia personal con ojos de amor y de gratitud. Y entonces las c osas que no parecen haber tenido éxito y que no querríamos que hubieran existido son aquellas a través de las cuales nos llega el don de Dios, nuestra salvación. Las actuaciones de Dios en nuestra historia, que es una viña por El plantada, son obra de su amor, y espera que demos frutos buenos de bondad, de misericordia, de compasión, de amor.

lunes, 26 de septiembre de 2011

TERESA PENSABA QUÉ PODRÍA HACER POR DIOS

Monasterio de la Encarnación. Coro alto



Despues de la visión que tuvo del infierno, Teresa no podía sufrir la pena que le daba el ver tantas almas como lleva cada día el demonio consigo. Y continúa diciendo la diferencia que hay entre los tormentos de acá y los de allá en el infierno, porque los que se pasan en la vida tienen término, pero los de allá no se acabarán nunca. La escuchamos:


"No hay corazón que lo lleve sin gran pena; pues acá con saber que, en fin, el sumo trabajo se acabará con la vida y que ya tiene término, aún nos mueve a tanta compasión, estotro, que no le tiene, no sé como podemos sosegar".



"Esto también me hace desear que, en cosa que tanto importa, no nos contentemos con menos de hacer todo lo que pudiéremos de nuestra parte".



"Andando yo después de haber visto esto y otras grandes cosas y secretos (que el Señor, por quien es me quiso mostrar, de la gloria que dará a los buenos y pena a los malos, deseando modo y manera en que pudiese hacer penitencia de tanto mal y merecer algo para ganar tanto bien, deseaba huir de gentes y acabar ya de en todo apartarme del mundo. No sosegaba mi espíritu, mas no desasosiego inquieto, sino sabroso. Bien se veía que era de Dios, y que le había dado Su Majestad al alma calor para digerir otros manjares más gruesos de los que comía. Y pensaba qué podría hacer por Dios"(V 32,8-9).



Amigos del BLOG, ¿sabeis la respuesta a la pregunta que se hacía Teresa? La respuesta fue tomar la determinación de hacer las cosas con la mayor perfección que pudiere. Y se dijo, en secreto: soy monja carmelita según la Regla carmelitana. Pero en este convento en el que llevo ventisiete años, cumplimos las prescripciones de la Regla a medias, porque la mitigaron , y no es como la primitiva. Entonces ¿ cómo cumplir la Regla con la mayor perfección que pudiere?- Fundando un convento nuevo, en un edificio nuevo, con unas monjas nuevas, y con todo nuevo, horarios, hábitos, comida, sueño, trabajo, rezos. todo nuevo. Y así nació el Convento de SAN jOSÉ en Ávila, el primero de la Reforma Teresiana.


Esto sea dicho en pocas palabras, porque Teresa tardó dos años en madurar su pensamiento y llevarlo a ejecución.Por eso, volveremos a su relato de los hechos, en dias sucesivos.Con mis cordiales saludos, Nicolás

sábado, 24 de septiembre de 2011

LA VISIÓN DEL INFIERNO FUE UNA DE LAS MAYORES MERCEDES QUE EL SEÑOR ME HA HECHO.

Monasterio de la Encarnación.



Celda en la que pudo tener la visión del infierno en 1560.




Nadie nos podíamos imaginar que Teresa dijese tal cosa después de la horripilante visión que tuvo del infierno, Antes había oido hablar del infierno, había leido y meditado en la existencia de un lugar que se ganan las personas que a conciencia reniegan de Dios y obran en contra de sus mandamientos. Pero esta vez, lo experimentó en su cuerpo y en su alma, padeciendo un dolor como si se le quemaran sus huesos y el corazón. Lo compara a la diferencia que hay entre una fotografía y la realidad:" En fin, como de dibujo a la verdad; y el quemarse acá es muy poco en comparación de este fuego de allá. Yo quedé tan espantada, porque aunque ha casi seis años, me parece que me falta el calor natural, por el temor que me viene aquí adonde estoy".

Pero la visión del infierno le causó un impacto tan fuerte, que le cambió la vida a Teresa. Estas son algunas de las repercusiones que experimentó, tal y como ella misma las describe:



) No me acuerdo vez que tengo trabajo ni dolores, que no me parezca nonada todo todo lo que acá se puede pasar. Y así me parece, en parte, que nos quejamos sin propósito.


2ª) Y así, torno a decir que fue una de las mayores mercedes que el Señor me ha hecho, porque me ha aprovechado muy mucho, así para perder el miedo a las tribulaciones y contradicciones de esta vida, como para esforzarme a padecerlas, y dar gracias al Señor que me libró, a lo que ahora me parece, de males tan perpetuos y terribles.


3ª Después acá, como digo, todo me parece facil en comparación de un momento que se haya de sufrir lo que yo en él allí padecí.



4ª Seais bendito, Dios mio, por siempre, Y ¡cómo se ha parecido que me querais Vos mucho más a mí que yo me quiero! ¡Qué de veces, Señor, me librasteis de carcel tan tenebrosa, y cómo me tornaba yo a meter en ella contra vuestra voluntad!


5ª) De aquí también gané la grandísima pena que me da las muchas almas que se condenan (de estos luteranos en especial, porque eran ya por el bautismo miembros de la Iglesia), y los ímpetus grandes de aprovechar almas, que parece cierto a mí que, por librar una sola de tan gravísimos tormentos, pasaría yo muchas muertes muy de buena gana ( V 32, 4-6).



Amigos del BLOG, a mi me estremecen estas consideraciones que nos hace santa Teresa, y, de verdad, que sirven de mucha para vencerme ante las dificultades y para combatir el mal que puede meternos de patas en el infierno.¡ Dios no lo permita! Con un cordial saludo, Nicolás.