viernes, 12 de julio de 2013

miércoles, 10 de julio de 2013


 FUNDACIÓN EN SALAMANCA

En el capítulo  18 del libro de las Fundaciones, santa Teresa
trata de la fundación del monasterio de San José de Salamanca, que fue año de 1570.

El P.Crisógono inicia la historia de esta fundación  con unos párrafos selectos para enmarcar esta fundación. Dice así:”Han pasado cuatro meses.Noche de ánimas de l570 en Salamanca. Hay un ambiente lúgubre en la ciudad.El clamoreo dolorido de las campanas de cien iglesias y conventos, parece un quejido largo, inmenso de ánimas que vagan como sombras en torno a espadañas y campanarios”.

“En una casona destartalada, al norte de la ciudad, dos monjas se mueven atrancando puertas y ventanas, que no ajustan. Son la madre Teresa y María del Sacramento, su compañera, que acaban de llegar de Ávila. Tras un camino de frios y lluvias. Vienen a hacer su fundación.Unos momentos antes aquella casona destartalada se estremecía en el bullicio de estudiantes, que se negaban a dejársela a las monjas descalzas. Pero la casona: habitaciones grandes, pasillos largos y oscuros, desvanes en abundancia han quedado ya en silencio absoluto.Por las rendijas de las ventanas entra el clamoreo lúgubre de las campanas y el silbido del viento. Que parece un gemido”.

El origen de esta nueva fundación se debe a que estando M.Teresa en Toledo, “me escribió,- palabras textuales de la Fundadora-. un rector de la Compañía de Jesús de Salamanca, diciéndome que estaría allí muy bien un monasterio de éstos, dándome de ello razones; aunque por ser muy pobre el lugar, me había detenido a hacer allí fundación de pobreza . Mas considerando que lo es tanto Avila y nunca le falta, ni creo faltará Dios a quien le sirviere, puestas las cosas tan en razón como se pone, siendo tan pocas y ayudándose del trabajo de sus manos, me determiné a hacerlo. Y yéndome desde Toledo a Avila , procuré desde allí la licencia del Obispo que era entonces..., el cual lo hizo tan bien que como el padre rector le informó de esta Orden y que sería servicio de Dios, la dio luego”.

lunes, 8 de julio de 2013


FUNDACIÓN DE SAN JOSÉ DE  MALAGON

 

Concluida la fundación de Medina del Campo,y tan contenta M.Teresa de Jesús de que sus carmelitas del recién monasterio de Medina iban por los mismos pasos que las de San José de Ávila, pensó en la tercera Fundación. Esta vez lo tenía más fácil. Hemos entrado ya en el año 1568.

Su gran amiga de Toledo, la viuda Doña Luisa de la Cerda, le ofrecía casa y huerta en su señorío de  Malagón, provincia de Ciudad Real. Estos fueron los inicios y la motivación , tal y como lo cuenta a Madre Fundadora:

.” Estaba una señora en Toledo, hermana del duque de Medinaceli, en cuya casa yo había estado por mandado de los prelados, como más largamente dije en la fundación de San José, adonde me cobró particular amor, que debía ser algún medio para despertarla a lo que hizo;  que éstos toma Su Majestad muchas veces en cosas que, a los que no sabemos lo por venir, parecen de poco fruto. Como esta señora entendió que yo tenía licencia para fundar monasterios, comenzome mucho a importunar hiciese uno en una villa suya llamada Malagón. Yo no le quería admitir en ninguna manera, por ser lugar tan pequeño que forzado  había de tener renta para poderse mantener, de lo que yo estaba muy enemiga” .

 

En Malagón no había frailes con iglesias propias, que pudieran oponerse al nuevo convento de monjas carmelitas, como había ocurrido en Medina. Pero tampoco había población suficiente para obsequiarlas con pequeños trabajos de  labor y con limosnas.En este caso no había otra solución que dotar al convento con rentas, para que pudieran disponer de unos bienes seguros para la alimentación y el mantenimiento de la casa

La fundadora se había ponunciado abiertamente a favor de que las monjas no vivieran de rentas Le parecía que era la mejor manera de practicar la virtud y el voto de pobreza.Pero terminó aceptando ls segunda solución, por argumentos fundamentados en los teólogos y en los concilios. La escuchamos:

Tratado con letrados y confesor mío ,me dijeron que hacía mal, que pues el santo concilio daba licencia de tener renta, que no se había de dejar de hacer un monasterio adonde se podía tanto el Señor servir, por mi opinión. Con esto se juntaron las muchas importunaciones de esta señora, por donde no pude hacer menos de admitirle. Dio bastante renta; porque siempre soy amiga de que sean los monasterios, o del todo pobres, o que tengan de manera que no hayan menester las monjas importunar a nadie para todo lo que fuere menester .

4. Pusiéronse todas las fuerzas que pude para que ninguna poseyese nada, sino que guardasen las Constituciones en todo, como en estotros monasterios de pobreza. Hechas todas las escrituras, envié por algunas hermanas para fundarle, y fuimos con aquella señora a Malagón, adonde aún no estaba la casa acomodada para entrar en ella; y así nos detuvimos más de ocho días en un aposento de la fortaleza .La Mdre Fundadora salió de Medin acompañad de Ana de los Ángeles, destinada  aPriora de la nueva fundación. En el camino se detiene en el convento de Ávila para revisar la marcga de la comunida y gozar de todas las emociones que supone este primer reencuentro con su primera casa y tomar alguna religiosa más para Malagón.

Pasando por Madrid y Alcalá, llega tres meses después a Toledo. Con cuatro monjas y guiada por Doña Luisa de la  Cerda, y un Padre jesuita.a media tarde del jueves 1 de abril entraban los coches de las fundadoras en la villa, Sedetuvieron en el castillo, porque la casa convento no estaba preparada,