lunes, 7 de junio de 2010

EL SANTÍSIMO SACRAMENTO EN PROCESIÓN SOBRE LA CUSTODIA


AYER ,DOMINGO, EL SANTÍSIMO SACRAMENTO EN PROCESIÓN
SOBRE LA CUSTODIA DE JUAN DE ARFE


En nuestro BLOG hemos venido mostrando varios fragmentos de la grandiosa Custodia del Corpus, obra del orfebre Juan de Arfe. Todas las fotos de elementos en plata corresponden a esta incomparable Custodia. Precede hpy nuestro comentario la fotografía completa.


Nuestra Catedral de Ávila guarda como oro en paño su Custodia del Corpus. Desde 1571, esta torre de plata sirve de trono a Jesucristo Sacramentado, en su recorrido por nuestras plazas y calles, en la fiesta del Corpus Christi. Nuestra Custodia, una de las seis mejores del mundo cristiano, sigue causando cada vez más admiración y asombro.


La visión de conjunto, con la armonía de su variedad arquitectónica y el primor de sus multiples esculturas, siguen mereciendo unánime alabanza y admiración. Es una de esas Custodias llamadas turriforme, en forma de torre, para significar la morada de Dios entre los hombres. Por aquella época en la que fueron diseñadas estas Custodias, las torres eran la vivienda conocida . Por esos, los artistas idearon transferir al ámbito religioso la imagen de una torre, para expresar el contenido que encierra, servir para ser la morada de Dios.


En la base de esta torre de plata, el orfebre Juan de Arfe, cinceló treinta escenas del Antiguo Testamento, en bajo relieve, significando también que la iglesia cristiana está basada en el antiguo Testamento. Y efectivamente, encima se superponen otros cuerpos, con grupos de columnas y figuras del Nuevo Testamento, tales como Apóstoles, ángeles, virtudes, Cristo Tarnsfigurado, Cristo en la cruz, y la bellísima imagen de Dios Padre con la bola del mundo en la mano, que corona todo este complejo arquitectónico.


En un círculo se suceden ángeles músicos, tocando la guitarra, las castañuelas, el tambor, la chirimía. un órgano de tubos, el triángulo, el arpa y la lira, y campanitas plateadas, que van sonando al baibén de la carroza. Campanitas y músicos dedican una sinfonía de música callada al Santísimo Sacramento, para suscitar, en los que la acompañan en procesión, cantos de alabanza.


El obispo y cabildo de la Catedral encargó esta obra en 1564 al mejor orfebre conocido en aquel tiempo, el leonés Juan de Arfe, a quien le hicieron el encargo expreso de que fuese la mejor custodia que hubiese en Castilla. El artista tardó siete años en labrarla, pero lo consiguió. Fue y sigue siendo la mejor custodia en Castilla y León. En esta ciudad de torreada muralla, compiten las torres de sus iglesias con los torreones de sus casas y palacios.


Por sus calles empedradas, paseó radiante, por primera vez, en la Fiesta del Corpus de 1571, cual fragil y transparente torre, la custodia de Arfe, la custodia de Ávila, la mejor Custodia de Castilla y León, una de las seis mejores del mundo. Hay una coincidencia feliz en la fecha de 1571. También ese mismo año, el 6 de octubre, vino santa Teresa destinada como Priora al Monasterio de la Encarnación. Vendría ansiosa por descubrir aquel trono cristalino, que su obispo protector, Álvaro de Mendoza, había portado por primera vez por las calles de su ciudad, alfombrada de tomillo y cantueso. Torre como de cristal y diamante, - se dijo-, igual que mi Castillo Interior.


El libro titulado "Las Moradas", escrito por Santa Teresa de Ávila, le llamó ella también Castillo Interior. Seguiremos encabezando nuestros comentarios, día a día , con imágenes de esta Custodía, pues algunos de vosotros me habeis mostrado el agradecimiento por ello. Con un cordial saludo de vuestro Capellán.

viernes, 4 de junio de 2010

DOMINGO DEL CORPUS

Custodia de la catedral de Ávila. Juan de Arfe, año 1571



DOMINGO DEL CORPUS

En este domingo evocamos la presencia de Dios en la Eucaristía, en ese pan consagrado que se transforma en pan de vida eterna. Es Jesucristo con toda su vida y su amor, que se nos da completamente….

En todas las ciudades y pueblos de mayoría cristiana, se celebra esta fiesta del Corpus con el máximo esplendor. Terminada la Misa solemne, se sale por las calles llevando a Jesús sacramentado en copones o custodias, que atraen las miradas y la adoración de los creyentes. Las colgaduras que adornan ventanas y balcones , las calles alfombradas con flores olorosas, los cantos , todo es expresión del culto que se tributa a Dios, oculto en la pequeña porción de pan, llamada la “forma”, en la que se ha quedado con nosotros hasta el final de los tiempos.

Por la comunión de esa “forma”, el Señor se adentra en nosotros para hacernos a su medida y darnos un corazón capaz de amar como el suyo. Por eso , también es el Día de la Caridad.

Para reafirmar nuestra fe y certeza en la realidad de este misterio llamado Eucaristía, dejémonos iluminar por la doctrina de Santa Teresa, que en la aceptación de este gran misterio es un testigo ejemplar de existencia cristiana.

Era tal su certeza en la presencia de Dios en la Eucaristía, que su intención primera al fundar un convento, era lograr que hubiera una casa más, en la que estuviera el Santísimo. Y llegaba a experimentar el mayor gozo, cuando en ella se celebraba la primera Misa y se dejaba al Señor en el sagrario.

Viendo, por la fe y el amor, a Jesucristo sacramentado, le amó apasionadamente, se desahogaba con El, lo adoraba en silencio, y estas vivencias íntimas la fueron renovando y transformando en una mujer nueva. El encuentro con Cristo al comulgar a diario, la hizo a otra. Ya no vivirá para sí misma y en virtud de sí misma, sino para Cristo y en él. Ese mismo proceso de renovación y de transformación fue el que llevó a cabo la Santa en sus fundaciones, inculcando la veneración a la Eucaristía, como compañía de un Dios confidente a la búsqueda de consumar la unión en el amor con sus hijos e hijas.

Dejémonos iluminar interiormente por esa luz que irradia Jesús sacramentado, desde el sagrario o desde la custodia. Desde ahí, la vida, la historia, nuestros quehaceres y afanes los veremos de distinta manera. Será otro ,también, nuestro modo de ver el mundo, de comprender la realidad, todo nuestro modo de pensar. El pensamiento del hombre, sin fe viva, será el modo de pensar común, que está orientado a la posesión de los bienes materiales, al bienestar, a la influencia, al éxito, a la fama…, poniendo el propio yo en el centro del mundo.- El hombre nuevo, en cambio, pone en el centro de su vida a Dios, y busca descubrir su voluntad, de manera que ella modele nuestra voluntad, para que también nosotros queramos lo que quiere Dios, para que reconozcamos que Dios quiere lo mejor para nosotros, que Dios quiere lo bello y lo bueno.

¡Viva Jesús Sacramentado! Que la celebración de este domingo nos una más íntimamente a Jesús.presente en la Sagrada Hostia. Amen

martes, 1 de junio de 2010

LEER A SANTA TERESA ES COMO OIRLA HABLAR



LEER LOS LIBROS DE SANTA TERESA ES COMO OIRLA HABLAR


Lo veíamos ayer en el comentario que transcribíamos del canónigo don Pedro de Castro. Este sacerdote tuvo la oportunidad de conversar con santa Teresa, en vida, y leer sus escritos después de muerta. Y por eso nos ofrece un testimonio creible, que nos vale mucho a cuantos tenemos que conformarnos con leer sus obras, porque nos resulta como si nos hablara ella en persona.


Nos asegura este contemporaneo de nuestra Santa:" Los que los han leido o leyeren, pueder haber cuenta que oyen a esta santa Madre, porque no he visto dos imágenes o dos retratos tan parecidos entre sí , por mucho que lo sean, como son los libros y escritos y el lenguaje y trato ordinario de la santa Madre".


Y lo va razonando y puntualizando: " Aquel enmendarse en algunas ocasiones y decir que no sabe si lo dice como lo ha de decir, y otras cosas a este tono, son todas suyas. Y, ai yo no lahubiera tratado y comunicado en vida, dudo si acabara de creer que aquel modo de decir de los libros tan alto y tan extraordinario, podía ser o era de mujer".


"Y por eso me ha parecido certificar a los que la leyeren y no trataron a esta Santa en vida, que pueden hacer cuenta ( y será cierta) que la oyeron hablar; porque, como he dicho, no he visto cosa más parecida".


Los estudiosos de los estilos literarios han descubierto esta peculiaridad del genio de santa Teresa escritora: que habla escribiendo. Tan pronto habla consigo misma, como dialoga con Jesucristo, o conversa con sus monjas carmelitas y confesores. En especial, el libro de La Vida era como su diario íntimo, que escribió a petición de sus confesores, sin pensar ella que pudiera ser publicado.


Hay grupos de jóvenes que utilizan este método de reflexión : una j0ven, voz de mujer, lee en alto un fragmento de las Obras de santa Teresa, y los demás escuchan como si tuvieran delante la fascinante e inmortal locutora a lo divino.


Haced la prueba. Con un cordial saludo de vuestro Capellán