martes, 28 de febrero de 2012

NO AMAR COSA SIN TOMO



NO AMAR COSA SIN TOMO

A la priora Madre Teresa y a sus monjas les interesa el tema del amor puro espiritual. Como al alpinista la cima de la montaña. Para desearlo y pretender ganarlo. Para la escalada total, como bien dice el P. Tomás Álvarez.

Un amor inspirado en el amor a Dios, en el que hay igualdad de amor entre el hombre y Dios, hasta amarlo a Dios tanto como uno es amado por El. Ella insiste en no amar lo que es sombra y humo, meras apariencias del sujeto, cual sería amarle sólo por la hermosura de su cuerpo, aunque sean muchas las gracias de naturaleza que tenga.

Para Madre Teresa, el amor verdadero no se detiene en la esfera de las cosas caducas, tiene que llegar a la sustancia de la persona, como criatura de Dios. Un amor apto para durar para siempre, como la persona misma.

El amor puro es propio de espíritus nobles, de almas generosas, de almas reales.Madre Teresa quiere rescatar a la persona de quedar atada a la persona de quien recibe señales de amor, porque tampoco sería un amor puro. La escuchamos:

Son estas personas, que Dios las llega a este estado, almas generosas, almas reales; no se contentan con amar cosa tan ruin como estos cuerpos, por hermosos que sean, por muchas gracias que tengan, bien que place a la vista y alaban al Criador, mas, para detener en ello, no. Digo ·detenerse”,de manera que por estas cosas los tenga amor.

Habría de parecerles que aman cosa sin tomo y se ponen a querer sombra; habrían de correrse de sí mismos y no tendrían cara, sin gran afrenta suya, para decir a Dios que le aman.

De presto, algunas veces el natural lleva a holgarse de ser amado; en tornando sobre sí, ven que es disparate si no son personas que las ha de aprovechar su alma o con doctrina o con oración. Todas otras voluntades les cansan, que entienden ningún provecho les hace y les podría dañar, no porque las dejen de agradecer y pagar por encomendarlos a Dios. Y, bien mirado, si no es con las personas que digo que nos pueden hacer bien para ganar bienes perfectos, yo pienso algunas veces cuán gran ceguedad es traer en este querer que me quieran (CP 6,4-5).

viernes, 24 de febrero de 2012

A QUIEN EL SEÑOR LLEGA AQUÍ, TIENE ESE AMOR



A QUIEN EL SEÑOR LLEGA AQUÍ, TIENE ESE AMOR

El amor fraterno tiene su fundamento en una cosmovisión cristiana, en haber previamente entendido y experimentado la verdad del mundo como creado por Dios, la verdad de las criaturas también obras del creador y haber trascendido a la certeza de lo invisible. Creyendo que hay otro mundo y la diferencia real entre uno y otro. Dios tiene un proyecto sobre cada persona y la va llevando por la fe y en libertad a su realización, viéndose en camino hacia su destino eterno.

Así quiere Madre Teresa a sus monjas. Que cada una esté bien asentada en estas bases, en las que han de situarse en un ámbito universal de relaciones, desde la fe, con su entorno global. Y sólo así, una monja, como cualquier creyente, acertará a a amar al prójimo de una manera muy distinta de la que procedería del mero subjetivismo parcial.

Madre Teresa pide a sus monjas que se sitúen ahí, pero no sólo desde el convencimiento racional, sino desde la experiencia vital, cual sería el desapego afectivo de las cosas caducas, desde el desasimiento propio, y de amar a Dios con todas las fuerzas.

La carmelita, al moverse en ese ámbito religioso, en oración, percibirá el impulso interior de amar a sus hermanas con un amor purificado y liberado de las limitaciones humanas. Este sería el amor puro espiritual, como proyecto de vida personal y comunitario que Madre Teresa propone para el grupo de carmelitas del convento de san José y de otras futuras fundaciones. La escuchamos:

Paréceme ahora a mí que, cuando una persona la ha llegado Dios a claro conocimiento de lo que es el mundo, y qué cosa es mundo, y que hay otro mundo, y la diferencia que hay de lo uno a lo otro, y que lo uno es eterno y lo otro soñado, o qué cosa es amar al Criador o a la criatura (esto visto por experiencia que es otro negocio que sólo pensarlo y creerlo). O ver y probar qué se gana con lo uno y se pierde con lo otro, y qué cosa es Criador y qué cosa es criatura. Y otras muchas cosas que el Señor enseña a quien se quiere dar a ser enseñado de él en la oración, o a quien su Majestad quiere, que aman muy diferentemente de los que no hemos llegado aquí.

Podrá ser, hermanas, que os parezca tratar impertinente en esto, y que digais que estas cosas que dicho ya todas las sabeis. Plega al Señor sea así, que lo sepais de la manera que hace al caso, impreso en las entrañas. Pues, si lo sabeis, vereis que no miento en decir que a quien el Señor llega aquí, tiene este amor(CP 6, 3-4).


Amigos, a la largo de la cuaresma, sintamos la necesidad de que Dios nos infunda un corazón nuevo, un espíritu nuevo. Con mi afecto y saludos, Nicolás

jueves, 23 de febrero de 2012

CONVERTIOS Y CREED EN EL EVANGELIO. Domingo 26 febrero




CONVERTIOS Y CREED EN EL EVANGELIO
I CUARESMA.
El evangelio de este primer domingo de Cuaresma nos muestra a Jesucristo vencedor de las tentaciones. Ese poder de Jesús para derrotar al maligno y vencer todas sus seducciones, se nos comunica también a los cristianos. De ahí que el mal lo podemos evitar. La psicología de la tentación consiste en acercarse a la zona de peligro, dialogar con la tentación, cuestionar la bondad de los mandamientos de la ley de Dios, y finalmente, ser atraido por el falso bien que la tentación propone.- Jesucristo resistió a las tentaciones y las venció. Jesucristo nos da a conocer , con su propia experiencia, el combate entre el alma que pretende permanecer fiel a Dios y el invasor que la cerca para someterla e inducirla al mal.
Constantemente nos vemos tentados por el maligno- Vivimos en un mundo lleno de asechanzas y turbados por esta enemistad oculta de aquellos que San Pablo llama “factores , autores de tinieblas”. Estamos como rodeados por algo funesto, que excita nuestras pasiones, se aprovecha de nuestras debilidades, viene detrás de nosotros y nos sugiere hacer lo más cómodo, lo más fácil, lo más placentero, aunque sea malo, aunque sea ilícito. La tentación es el encuentro entre la buena conciencia y la atracción del mal, que se vale del engaño por el que el mal asume la máscara del bien. Mucha gente ha perdido el criterio justo para diferenciar el bien del mal, lo que es bueno de lo que es malo . La norma para ese discernimiento es la ley de Dios. Quien no tiene en cuenta la ley del Señor, sus Mandamientos y preceptos y no los siente reflejados en su conciencia, vive en una gran confusión y se convierte en enemigo de sí mismo.
Jesucristo nos enseña con su ejemplo que el auténtico cristiano tiene que ser fuerte, animoso, leal ,coherente con su fe. La vida cristiana es lucha: debemos estar continuamente alerta; debemos ser siempre capaces de distinguir el bien del mal y decidir: yo estoy por el bien, por el deber, por la virtud. No nos engañemos, no ahoguemos la voz de nuestra conciencia, no deformemos nuestra rectitud de juicio. Si queremos hacer lo mejor para nosotros, para nuestro desarrollo humano, social y cristiano, hoy especialmente, tenemos que ser fuertes, para no doblegarnos ante cualquier postura arrivista , para no ser acomodaticios, ni inclinados a contemporizar.
Es preciso renovar, vigorizar nuestra capacidad de juzgar, de discernir el bien del mal. Y obrar en consecuencia : cuando algo es malo, está prohibido, es contrario a la ley de Dios, a las buenas costumbres y al juicio sano de la razón, aunque se presente atractivo, lisonjero, seductor, util, facil, placentero , debemos mostrar valentía y sabiduría, para decir decididamente : nó. El mensaje del evangelio es bien claro: hay que vivir la vida con fortaleza, con conciencia militante; es necesario el esfuerzo, hacer algún sacrificio para vencer nuestra debilidad. La tentación se puede vencer. ¿Cómo y con qué ? Siempre con la ayuda de Dios, con su gracia que no falta nunca a quien la desea y busca.- Señor “ no nos dejes caer en la tentación”.- Fijos los ojos en Jesucristo. El es nuestro compañero de camino y nuestro maestro. Sosténnos siempre, Señor, con la luz y la fuerza de tu palabra.

lunes, 20 de febrero de 2012

UN AMOR PURO ESPIRITUAL ES BUENO QUE NOS TENGAMOS



UN AMOR PURO ESPIRITUAL ES BUENO QUE NOS TENGAMOS

Este capítulo 6 del Camino de Perfección nos da a entender la clase de amor que Madre Teresa propone a su grupo de monjas de San José, como forma específica de una familia carmelitana. Quiere que entre ellas se amen con un amor puro espiritual.

Inspirado por la fe cristiana. No como un producto subjetivo de la propia persona, sino como don recibido de Dios, que es amor.. Ese amor es, por tanto, una virtud, que hay que desear, aficionarse a ella y conquistarla, la virtud de la caridad.

Teresa intuye la sublimidad de este tipo de amor espiritual, sin mezcla de sensual, y se ve incapaz de entenderlo bien y de expresarlo. Pero también aquí su humildad la delata para confesar palmariamente que no debe entender lo que dice, y la certeza de que el Señor quiere que sea bien dicho. La escuchamos:

Tornemos ahora al amor que es bien y lícito nos tengamos, del que digo es puro espiritual. No sé si sé lo que me digo, al menos paréceme no es menester mucho hablar en él, porque le tienen pocos. A quien el Señor se lo hubiere dado, alábele mucho, porque debe ser de grandísima perfección. En fin, quiero tratar algo de él. Por ventura hará algún provecho, que poniéndonos delante de los ojos la virtud, aficiónase a ella quien la desea y pretende ganar.”

“Plega a Dios yo sepa entenderle, cuanto más decirle; que ni creo sé cuál es espiritual, ni cuando se mezcla sensual, ni sé cómo me pongo a hablar en ello. Es como quien oye hablar de lejos, que no entiende lo que dicen; así soy yo, que algunas veces no debo entender lo que digo, y quiere el Señor sea bien dicho. Si otras veces fuere dislate, es lo más natural a mí no acertar en nada”(CP 8,1-2).

viernes, 17 de febrero de 2012

SON GRAN COSA LETRAS PARA DAR EN TODO LUZ



SON GRAN COSA LETRAS PARA DAR EN TODO LUZ

Después de gozar de la belleza del amor en la comunidad de carmelitas de san José y de la libertad de conciencia de sus moradoras, hoy vamos a admirar el esplendor de la verdad, que Madre Teresa quiere que resplandezca también en sus monjas Las quiere fundadas en la verdad, para que en lo que son y en lo que hacen procedan guiadas por la luz de la verdad.

Aconseja con los pies en el suelo. Tiene delante un convento pequeñito, que hay muchos caminos de perfección, y que si a sus monjas no se les permite escoger confesor, obligándolas a todas a confesarse con el mismo, puede suceder que el tal confesor esté equivocado y lleve a todas por un mismo camino del error . Destacamos también la admirable y radical confianza que Teresa pone el Dios, asegurando que Dios suscitará personas sabias y santas que en cada momento necesite su grupo de monjas. La escuchamos:

Este tener verdadera luz para guardar la ley de Dios con perfección es todo nuestro bien. Sobre ésta asienta bien la oración; sin este cimiento fuerte, todo el edificio va falso.

Si no les dieren libertad para confesarse, para tratar cosas de su alma con personas semejantes a lo que he dicho (sabios y santos). Y me atrevo más a decir, que, aunque el confesor lo tenga todo, algunas veces se haga lo que digo; porque ya puede ser él se engañe, y es bien no se engañen todas por él; procurando siempre no sea cosa contra la obediencia ( que medio hay para todo), y vale mucho a las almas, y así es bien, por las maneras que pudiere, lo procure.

Todo esto que he dicho toca a la prelada (la superiora); y así la torno a pedir que, pues aquí no se pretende tener otra consolación sino la del alma, procure en esto su consolación, que hay diferentes caminos por donde lleva Dios, y no por fuerza los sabrá todos un confesor; que yo aseguro no les falten personas santas que quieran tratarlas y consolar sus almas, si ellas son las que han de ser, aunque seais pobres. Que el que las sustenta los cuerpos despertará y pondrá voluntad a quien con ella de luz a sus almas, y remediase este mal, que es el que yo temo; que, cuando el demonio tentase al confesor en engañarle en alguna doctrina, como sepa trata con otros, iráse a la mano, y mirará mejor en todo lo que hace.

Quitada esta entrada al demonio, yo espero en Dios no la tendrá en esta casa. Y así pido, por amor del Señor, al obispo que fuere, que deje a las hermanas esta libertad y que no se la quite cuando las personas fueren tales que tengan letras y bondad, que luego se entiende en lugar tan chico como éste (CP 5, 4-5).

jueves, 16 de febrero de 2012

DICHOSO EL QUE CUIDA DEL POBRE.Domingo 19 febrero


DOMINGO VII B

El salmo que hemos rezado hoy dice “dichoso el que cuida del pobre y desvalido”, y en el Evangelio encontramos un buen ejemplo de esta dicha en atender a un enfermo. Cuatro hombres conducen a un amigo suyo,paralítico, al encuentro con Jesucristo, para pedirle que lo cure. Y se encontraron con tanta gente al rededor de la casa donde estaba el Señor, que no había posibilidad de acercarse.Pero aquellos hombres, lejos de desanimarse,encontraron una solución :abrir un boquete en el techo. Y por él descolgaron la camilla con el amigo enfermo.-


En esa acción se conjugan dos cualidades propias de los hombres que tienen plena confianza en el Señor: la perseverancia para encontrar una salida cuando todas las vias parecen cortadas, y la audacia.


Además, cuando Jesús cura al paralítico, nos dice el evangelio, que lo hace por la fe “de ellos”,es decir, de los amigos. La fe de aquellos hombres y su amor al enfermo, es lo que mueve el Corazón de Jesús. La fe en Dios y el amor a los demás van inseparablemente unidos. En el creyente, su amor le nace de dentro ,y como que le mueve no solo a prestar ese servicio para atender los sufrimientos y las necesidades,incluso materiales, de los hombres, sino que lo hace, lo debe hacer con una atención cordial. Con una atención que sale del corazón, para que el otro experimente su riqueza de humanidad.

El Papa Benedicto acaba de recordarnos en su Encíclica , que el amor al prójimo, enraizado en el amor a Dios, es ante todo una tarea para cada fiel cristiano, pero lo es tambien para toda la comunidad eclesial. La Iglesia ha sido consciente de que esta tarea ha tenido una importancia constitutiva para ella desde sus comienzos, y por eso ha puesto en práctica el amor a lo largo de todos los siglos. Con el paso de los años y la difusión progresiva de la Iglesia, el ejercicio de la caridad se confirmó como uno de los ámbitos esenciales, junto con la administración de los sacramentos y la predicación: practicar el amor hacia los huérfanos, los presos,los desplazos, los enfermos y los necesitados de todo tipo, pertenece a la esencia sw la Iglesia tanto como el servicio de los Sacramentos y el anuncio del Evangelio. La Iglesia no puede descuidar el servicio de la caridad, como no puede omitir los sacramentos y la predicación.Son tres tareas que se implican mutuamente y no pueden separarse una de otra.Para la Iglesia, la caridad no es una especie de actividad de asistencia social que también se podría dejar a otros, sino que pertenece a su naturaleza y es manifestación irrenunciable de su propia esencia. La Iglesia es la familia de Dios en el mundo. En esta familia no debe haber nadie que sufra por falta de lo necesario.

La caridad, el amor, siempre será necesario, incluso en la sociedad más justa. No hay orden estatal, por justo que sea, que haga superfluo el servicio del amor. Quien intenta desentenderse del amor se dispone a desentenderse del hombre en cuanto hombre. Siempre habrá sufrimiento que necesite consuelo y ayuda. Siempre habrá soledad. Siempre se darán también situaciones de necesidad material en las que es indispensable una ayuda que muestre un amor concreto al prójimo.- El amor cristiano nace de un corazón cristiano, del encuentro con Dios en Cristo, que suscita el amor y abre el espíritu hacia el otro, de modo que, para los cristianos, el amor al prójimo ya no sea un mandamiento por así decir impuesto desde fuera, sino una consecuencia que se desprende de su fe, la cual actúa por la caridad.

miércoles, 15 de febrero de 2012



ESTA SANTA LIBERTAD PIDO YO

Madre Teresa , en el capítulo anterior, nos ha deleitado con la sinfonía de su comunidad de carmelitas, viviendo y practicando el más puro amor mutuo y tratando de amistad con quien sabemos nos ama, en la oración.

Por un momento pensaba uno que ante la personalidad tan robusta y genuina de la priora, las doce monjas no se atreverían ni a rechistar, como si fueran unas pobres monjitas, calladitas, obedientes y sumisas a lo que diga nuestra Madre. Estábamos equivocados.

Teresa quiere forjar mujeres fuertes, cultas y libres. Que, ya que ellas no pueden ir a la Universidad para aprender los saberes que allí se imparten, decide que buenos profesores vengan al convento y les den sus clases en pláticas a las monjas y atiendan sus dudas y les asesoren en privado. Además, consigue buenos libros y fomenta la lectura.

Ante todo, no quiere que sus monjas “se vean apretadas ni en el alma ni en el cuerpo”. Las quiere libres, libres para hablar con su priora, a la hora que quieran, libres para hablar con los confesores y para escoger al sacerdote que mejor las pueda entender y aconsejar.

La clausura, por su misma condición, lleva al aislamiento y a la uniformidad. Por eso,- como escribe el. P. Tomás Álvarez-, rompe una lanza contra leyes y costumbres inveteradas. Y contra el acoso o el confinamiento a que los convencionalismos de la época someten a las religiosas claustrales como ella y las de su grupo. Las ideas programáticas ahora defendidas van a ser dos, de gran calibre: la libertad de conciencia y el derecho a la cultura”. La escuchamos:

No dé el Señor a probar a nadie en esta casa el trabajo que queda dicho (por quien su Majestad es) de verse alma y cuerpo apretadas.¡ Oh, que si la prelada está bien con el confesor!, que ni a él de ella, ni a ella de él no osan decir nada. Aquí vendrá la tentación de dejar de confesar pecados muy graves por miedo de no estar en desasosiego.¡ Oh, válgame Dios, qué daño puede hacer aquí el demonio y qué caro les cuesta el apretamiento y honra!”

“Esta santa libertad pido yo, por amor del Señor, a la que estuviere por mayor: procure siempre con el obispo o provincial que, sin los confesores ordinarios, procure algunas veces tratar ella y todas y comunicar sus almas con personas que tengan letras, es especial si los confesores no las tienen, por buenos que sean. Son gran cosa letras para dar en todo luz. Será posible hallar lo uno y lo otro junto en algunas personas; y mientras más merced el Señor os hiciere en la oración, es menester más ir bien fundadas sus obras y oración. Ya sabéis que la primera piedra ha de ser buena conciencia” (CP 5, 1-2)

Amigos del BLOG, también habla para nosotros santa Teresa.La conciencia, iluminada por la fe. debe ser la primera piedra en la que asentemos nuestro vivir. Con mis saludos. Nicolás

lunes, 13 de febrero de 2012

SI EL AMOR NO ES PURO, VA TODO DESCONCERTADO ESTE CONCIERTO



SI EL AMOR NO ES PURO, VA TODO DESCONCERTADO ESTE CONCIERTO.

Madre Teresa vuele a situarnos ante la belleza de la vida carmelitana como ante una creación musical, un concierto de armoniosas relaciones mutuas, en la verdad y en la caridad.

Distingue dos amores” De dos maneras de amor es lo que trato”. Hay un amor “todo espiritual”. Otro es una aleación de espiritual y sensible, porque va mezclado de egoismo y de motivaciones
no igualitarias, de preferir a unas más que a otras. En capítulos sucesivos del este libro Camino de Perfección ira exponiendo la diversidad de estas dos maneras de amar, su composición y sus consecuencias sobre la persona y la vida de la comunidad.

Ahora se limita al planteamiento: para educarse a la oración, como fuente de la caridad, hay que apuntar al amor puro, sin mezcla de egoismo. Y en definitiva, lo importante es comenzar amando. Que ni en la persona ni en el grupo haya vacío de amor, pues “ en amaros mucho unas a otras va muy mucho”

Procuren hacer bella y verdadera su convivenca, enriqueciéndola con el tesoro del amor puro, todo espiritual, dejándose labrar interiormente por el Espíritu Santo, artífice de toda belleza.

De dos maneras de amor es lo que trato: una es espiritual, porque ninguna cosa parece toca a la sensualidad ni la ternura de nuestra naturaleza, de manera que quite su puridad. Otra es espiritual, y junto con ella nuestra sensualidad y flaqueza o buen amor, que parece lícito, como el de los deudos y amigos; d éste ya quea algto dicho”

“Del que es espiritual, sin que intervenga pasión ninguna, quiero ahora hablar, porque, en habiéndola, va todo desconcertado este concierto. Y, si con templaza y discreción, tratamos personas virtuosas, especialmente confesores, es provechoso. Mas, si en el confesor se entendiere va encaminado a alguna vanidad, todo lo tengan por sospechoso, y en ninguna manera, aunque sean buenas pláticas, las tengan con él, sino con brevedad confesar y concluir”.

“En caso semejante, y otros que podría el demonio enredar en cosas dificultosas y no se sabe qué consejo tomar, lo más acertado será procurar hablar alguna persona que tenga letras y confesarse con él y hacer lo que le dijere en el caso.Porque, ya que no se pueda dejar de dar algún medio, podríase errar mucho. Y ¡cuántos yerros pasan en el mundo por no hacer las cosas con consejo, en especial en lo que toca a dañar a nadie! Miren que va mucho en esto, que es cosa peligrosa y un infierno y daño para todas”(CP 4,12-14).


Amigos del BLOG, hacer que el amor a Dios y al prógimo suene como una sinfonía armoniosa es una bella tarea, que todos podemos por lo menos ensayar. Con mis saludos, Nicolás

miércoles, 8 de febrero de 2012

HACEDLO TODO PARA GLORIA DE DIOS.Domingo 12 febr.



DOMINGO VI B
Tres consejos o normas prácticas de conducta nos da el apostol San Pablo en la carta a los Corintios que acabamos de escuchar: 1ª Impregnar vuestra vida de sentido cristiano; 2ª no deis motivo de escándalo a nadie ; 3ª seguid mi ejemplo, como yo sigo el de Cristo.
1ª norma: “Cuando comais o bebais, o hagais cualquier otra cosa, hacedlo todo para gloria de Dios” Tanto con nuestras obras importantes, como en las cosas más sencillas, cumpliendo con nuestro deber, podemos dar gloria a Dios. Nuestra santa lo expresó en aquel célebre consejo que les dió a sus monjas: “Hijas mías, cuando la obediencia os trajere empleadas en cosas exteriores, entended que, si es en la cocina, entre los pucheros anda el Señor.” A Dios se le puede servir unas veces rezando en la iglesia, cantando salmos e himnos inspirados, y otras cocinando o trabajando al servicio de los demás. Lo importante es cumplir con el deber y hacer lo mejor que uno sabe hacer las cosas. Y de ese modo se agrada al Señor.

Dice más todavía: Que cuando uno trata de agradar a Dios, de glorificarle, de contentar en todo a Dios, le resulta más fácil y hace mejor las cosas que se trae entre manos.- Toda la actividad humana, individual y colectiva de los creyentes, debe estar orientada a Dios, reconociendo a Dios como creador de todo, de manera que el sometimiento de todas las cosas a los planes de Dios, es como Dios es glorificado en el mundo. En el trabajo, aunque sea en los quehaceres más sencillos y ordinarios, el hombre no se aparta de Dios. Al contrario, por el trabajo puede aproximarse a Dios, porque Dios le impone como deber el hacerlo y haciéndolo bien cumple su voluntad.-

Obra también con sentido cristiano el que habla con rectitud y sinceridad, el que con fe fuerte resiste las contrariedades y las dificultades, de las que está llena la experiencia de nuestra vida; y se deja también impregnar del sentido cristiano el que busca ante todo la verdad y resiste infatigablemente el mal.

2ª norma :”No deis motivo de escándalo”.- Da motivo de escándalo en que con sus palabras o con sus obras brinda a otros ocasión de ruina espiritual, es causa de que otros obren mal, pequen, o de que se deforme su conciencia.- No inciteis a otros al mal, nos recuerda San Pablo, siguiendo las enseñanzas de Jesucristo. Jesucristo había dicho que si alguien escandaliza a cualquiera de los pequeños que creen en él, más le valiera que le atasen una piedra de molino al cuello y lo arrojasen al fondo del mal (Mt.18,7) . El apóstol hace una invitación a rechazar tajantemente toda complicidad con el mal...Si tanta gente hoy conociese o al menos sospechase las consecuencias nefasta de sus actuaciones, quedarían espantados de su responsabilidad, por el daño que hacen a la sociedad. Hay en el que escandaliza una falta de respeto a los demás, que tienen el derecho a no ser inducidos al mal.- Por otro lado , esta norma del Evangelio conlleva la obligación de vigilar para no ser escandalizado, para no dejarse arrastrar al mal. El que sabe vigilar, sabe defenderse; se forma, se controla, se domina, y evita muchas caídas.
3ª norma: Por último, San Pablo se pone como ejemplo a seguir en el sentido de que no busca su propio bien, sino el de los demás, para que todos lleguen al conocimiento de la verdad y se salven. Y esto es lo que nos pide que hagamos nosotros también, con nuestras obras. El valor del testimonio personal es muy grande. Obras son amores y no buenas razones. Convencen màs los hechos que las palabras. El creyente ha de comportarse como un hombre convencido ,en el que ha entrado el mensaje de Jesucristo, dando una nueva orientación a su vida, y busca que los demás encuentren en Cristo la salvación y el gozo que él ha encontrado. Es lo que dijo Jesucristo a sus discípulos: “ Vosotros sois la luz del mundo...; brillen vuestras buenas obras de suerte que los hombres glorifiquen a Dios”.

martes, 7 de febrero de 2012

MAS CON INDUSTRIA Y AMOR QUE CON RIGOR




Madre Teresa , que es una contemplativa en la comunidad de sus monjas, es también muy pedagógica. Pide a las que desempesen el oficio de prioras no solo que sean las prmeras en vivir la belleza del amor que propone a todas, sino que las encarga que vigilen y corrijan las desviaciones que encuentren ¿Cómo? Con inteligencia y suavidad.



Primero, que den ejemplo porque , si en cualquiera será malo, en la prelada es pestilencia.



"En atajar estas parcialidades es menester gran cuidado desde el principio que se comience la amistad; esto, más con industria y amor, que con rigor.Para remedio de esto es gran cosa...,recogerse en sus celdas, porque así con más facilidad se guarda el silencio cada una por si, y acostumbrarse a soledad es gran cosa para la oración; y, pues éste ha de ser el cimiento de esta casa, es menester traer estudio en aficionarnos a lo que a esto más nos ayuda".


"Tornando al amarnos unas a otras, parece cosa impertinente encomendarlo; porque ¿qué gente hay tan bruta que, tratándose siempre y estando en compañía, y no habiendo de tener otras conversaciones ni otros tratos ni recreaciones con personas de fuera de casa, y creyendo nos ama Dios y ellas a él (pues por su Majestad lo dejan todo), que no cobre amor? En especial, que la virtud siembre convida a ser amada; y ésta, con el favor de Dios, espero en su Majestad siempre la habrá en las de esta casa".



"En cómo ha de ser este amarse y qué cosa es amor virtuoso (el que yo deseo haya aquí) y en qué veremos tenemos esta virtud (que es bien grande, pues nuestro Señor tanto nos la encomendó y tan encargadamente a sus apóstoles, de esto querría yo decir ahora un poquito conforme a mi rudeza" (CP 4,9-11).



Pues, amigos del Blog, seguiremos escuchando un poquito más de eso poquito que santa Teresa nos promete decir. Con mis saludos. Nicolás

TODAS SE HAN DE AMAR





La belleza del amor fraterno, que Madre Teresa quire ver en la comunidad de Carmelitas de su nuevo convento de san José, ha de estar inspirado en la expresión más bella y más verdadera, que es la de Jesús en su entrega plena y definitiva por todos en la cruz. Aquí se esconde una ley universal de la expresión artística, la misma ley que siguió Dios para comunicarse a sí mismo a nosotros y para comunicarnos su amor: se encarnó en nuestra carne humana y realizó la mayor obra de arte de toda la creación: "El único mediador entre Dios y los hombres, el hombre Cristo Jesús".



Cuanto más "dura" es la materia, tanto más estrechos son los vínculos de la expresión y más resalta el genio del artista. Así en la "dura" cruz Dios pronunció en Cristo la Palabra de amor más bella y más verdadera. Signo por excelencia de fidelidad, de un amor tan libre que no tiene miedo de vincularse para siempre, de expresar el infinito en lo finito, el todo en el fragmento.


Este es el amor purísimamente espiritual que Madre Teresa quiere que reproduzcan sus monjas, amor a todas, y amor total a cada una, sin apegarse a nadie, para enseñorearse de cualquier otra afección que no sea a imitación de Cristo. La escuchamos:



"En esta casa, que no son más de trece, aqui todas han de ser amigas, todas se han de amar. todas se han de querer. todas se han de ayudar; y guárdense de estas particularidades (de a unas más que a otras) por amor del Señor, por santas que sean, que aun entre hermanos suele ser ponzoña y ningún provecho en ello veo".


"Y créanme, hermanas, que aunque os parezca es éste extremo, en él está gran perfección y gran paz, y se quitan muchas ocasiones a las que no están muy fuertes; sino que, si la voluntad se inclinare más a una que a otra, que no nos vayamos mucho a la mano a no nos dejar enseñorear de aquella afección. Amemos las virtudes y lo bueno interior, y siempre con estudio traigamos cuidado de apartarnos de hacer caso de esto exterior"


"No consintamos, ¡oh hermanas! que sea esclava de nadie nuestra voluntad, sino del que la compró por su sangre. Miren que, sin entender cómo, se hallarán asidas, que no se pueden valer.¡Oh, válgame Dios! las niñerias que vienen de aquí, no tienen cuento" (CP 4, 7-8).
































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































viernes, 3 de febrero de 2012

LA UNA, ES AMOR UNAS CON OTRAS

El primer sonido de la sinfonía orquestada por las carmelitas descalzas, nos viene del violín, al que hemos comparado "el amor de unas con otras".






La musicalidad del violín obedece a las cuerdas y a la posición de los dedos. Igualmente la belleza del amor fraterno en la vida carmelitana, depende de sus cualidades: que sea intenso, purísimo, igualitario y sostenido. Pues, de lo contrario, la persona no sería verdaderamente libre, si quiere más a unas que a otras, y degeneraría en bandos de unas contra otras, y ocurriría lo que en una orquesta cuando algún instrumento está desafinado






En el clima de oración personal como amistad preferente con Dios, han de vivir la amistad igualitaria y sostenida con las hermanas. La escuchamos:






"Cuanto a la primera, que es amaros mucho unas a otras, va muy mucho; porque no hay cosa enojosa que no se pase con facilidad en los que se aman, y recia ha de ser cuando dé enojo. Y, si este mandamiento se guardase en el mundo como se ha de guardar, creo aprovecharía mucho para guardar los demás; mas, más o menos, nunca acabamos de guardarle con perfección".






"Parece que lo demasiado entre nosotras no puede ser malo. Pero trae tanto mal y tantas imperfeccions consigo, que no creo lo creerá sino quien ha sido testigo de vista. Aquí (en ser demasiado) hace el demonio muchos enredos, que en conciencias que tratan groseramente de contentar a Dios, se sienten poco y les parece virtud. Y las que tratan de perfección, lo entienden mucho, porque poco a poco quita la fuerza a la voluntad para que del todo se emplee en amar a Dios".






"Y en mujeres creo debe ser esto aún más que en hombres, y hace daños para la comunidad muy notorios; porque de aquí viene el no se amar tanto todas, el sentir el agravio que se hace a la amiga, el desear tener para regalarla, el buscar tiempo para hablarla, y muchas veces más para decirle lo que la quiere y otras cosas impertinentes. Porque estas amistades grandes pocas veces van ordenadas a ayudarse a amar más a Dios; antes, creo las hace comenzar el demonio para comenzar bandos en las religiones" (CP 4, 5-6).






Teresa cuida que en la orquesta de la vida real, todos los instrumentos estén bien afinados, para que, incluso los oidos más exigentes, gocen de su perfecta armonía, cuando se acerquen a los locutorios de su convento de san José de Ávila o de otros conventos de descalzas. Seguiremos escuchando otras tonalidades del primer instrumento de esta orquesta, el amor de unas a otras. Adios, amigos, hasta la próxima, Nicolás

AYUDA MUCHO TENER ALTOS PENSAMIENTOS



En el cuarto capítulo de Camino de Perfección, Teresa prorrumpe en una sinfonía de altos pensamientos, interpretando la dimensión misteriora del amor fraterno. No es facil percibir los distintos sonidos de sus palabras.



Ante esta sinfonía de altos pensamientos de Teresa ocurre lo que pasa en un auditorio que escucha música de Beethoven : unos se conforman con un sonido global y armonioso, y otros captan la sonoridad diferenciada de violines, arpas y cimbalos.



En una lectura rápida, uno entiende que Madre Teresa aconseje a sus monjas del recien fundado convento de san José que se amen fraternalmente¡ No faltaba más! Pero ella nos previene que " de guardar a guardar va mucho".



Empieza basando la belleza del amor en "que oremos sin cesar". El talento y la creatividad de Teresa, que tiene el oficio de regular la vida común de sus monjas, empieza orientándolas desde su interior. Su existencia monástica se funda en orar sin cesar, en cultivar la amistad íntima con quien sabemos nos ama. El cultivo de la amistad con Dios ha de inspirar el trato de amistad con las hermanas. La escuchamos:



"Se dice en la primera Regla nuestra que oremos sin cesar. Con que se haga esto con todo el cuidado que pudiéremos, que es lo más importante, no se dejarán de cumplir los ayunos y disciplinas y silencio que manda la Orden; porque ya sabeis que, para ser la oración verdadera, se ha de ayudar en esto: que regalo y oración no se compadecen".



" En esto de oración es lo que me habeis pedido diga alguna cosa; y lo dicho hasta ahora, para en pago de lo que dijere, os pido yo cumplais y leáis muchas veces de buena gana".



"Antes que diga de lo interior, que es la oración, diré algunas cosas que son necesarias tener las que pretenden llevar camino de oración, y tan necesarias que, sin ser muy contemplativas, podrán estar muy adelante en el servicio del Señor; y es imposible, si no las tienen, ser muy contemplativas, y, cuando pensaren lo son, están muy engañadas. El Señor me dé el favor para elo y me enseñe lo que tengo que decir, porque sea para su gloria.Amen".



"No penseis, amigas y hermanas mias, que serán muchas las cosas que os encargaré. Solas tres me extenderé en declarar, para tener la paz que tanto nos encomendó el Señor, interior y exteriormente: la una es amor unas con otras; otra, desasimiento de todo lo criado; la otra, verdadera humildad, que, aunque la digo a la postre, es la principal y las abraza todas"( CD 4, 1-4).


Pues, poniendo estros tres instrumentos musicales, a modo de violín, arpa y cimbalo, en las manos de las doce monjas de San José, Teresa, la directora de la orquesta, nos va a deleitar con una armoniosa melodía, cual es la vida carmelitana descalza. A esos altos pensamientos nos vamos a referir en los próximos días. Con un cordial saludo-Nicolás

miércoles, 1 de febrero de 2012

CURÓ A MUCHOS ENFERMOS. Domingo, 5 febrero

Apostol santo Tomás



DOMINGO ORDINARIO V B

Jesucristo aparece predicando en la región de Galilea, rodeado de gentes ansiosas de escucharle, y entre ellos, muchos enfermos. Venían con la esperanza de ser curados por Jesús, que tenía fama de compadecerse de los que sufrían y tenía un poder especial para curar de las más diversas enfermedades.- La curación de los enfermos es un testimonio por el que Jesús trata de convencer a la gente de su misión, como Hijo de Dios. Porque tales curaciones no podía hacerlas nadie más que él.- La curación de los enfermos es la prueba de que la mano de Dios actúa en Jesucristo, su Hijo...Curando a los enfermos nos descubre también la naturaleza y los destinatarios de la salvación que Cristo nos trae...
Los enfermos, y con ellos todos los pobres y los débiles de este mundo, son los primeros a quienes Jesús ofrece la salvación, su perdón y su misericordia. A Dios no se le puede atribuir la enfermedad ni el sufrimiento . Dios no puede querer más que lo mejor para los hombres...Eso es lo que nos demuestra Jesucristo: que Dios ama con entrañas de misericordia a todos los que sufren enfermedad y está muy cercano a ellos para infundirles ánimo, fortaleza y la salud.
La enfermedad es una realidad humana insoslayable. De ella aprendemos a conocer aspectos del hombre que pasan desapercibidos en la euforia del bienestar y de la salud. Cuando no se ha experimentado ninguna enfermedad seria o no se ha tenido contacto con el mundo de los enfermos, no conocemos la verdadera realidad humana. El enfermo experimenta la debilidad radical de su ser y de su existir. Descubre su pobreza radical y su dependencia de los demás...Ahí tiene que descubrir sus capacidades de sobreponerse y de sacar fuerzas de la flaqueza. Tiene que mantener la esperanza y las ganas de vivir, apoyándose en la confianza que le infunden los que le acompañan y sobre todo en la confianza en Dios que puede curarle.
La Iglesia a lo largo de los siglos ha querido reproducir la misericordia de Jesucristo por los que sufren, creando hospitales y ofreciendo sus servicios para aliviar y consolar a los enfermos. Esa actitud de Jesús con los enfermos es para los creyentes, para cada uno de nosotros, una pauta de nuestro comportamiento cristiano, que tenemos muchas ocasiones de ejercitar hoy. Los enfermos, los impedidos, los ancianos que no pueden valerse por si solos, constituyen una parte muy importante de nuestra sociedad. Son los que más necesitan de nuestro amor y de nuestros desvelos. Personas a quienes todo se lo debemos, merecen al menos el cariño y el acogimiento de sus familiares y de la sociedad.
Los cristianos que debemos imitar a Jesucristo y obrar a su imagen y semejanza, sabemos : - que los enfermos son objeto de la predilección y del amor de Jesucristo; que siguen siendo necesarios en la sociedad porque representan sentimientos y valores que sólo ellos pueden ofrecernos; que por sufrir en sus personas la debilidad y el dolor, acercándonos a ellos, podremos percibir el gozo de darnos a los demás y el gozo en ellos de sentirse comprendidos y reconocidos por lo que son, y un anticipo de la situación a la que podremos llegar

DIOS TENGA MISERICORDIA DE ESTA PECADORCILLA,GUSANILLO, POBRECILLA








Así se presenta a sus lectores la santa más universal de occidente, la primera mujer del mundo mundial que ha sido declarada por Pablo VI Doctora de la Iglesia en 1970, la fundadora de la Orden del Carmen Descalzo. la escritora del Castillo Interior o Las Moradas, que ha alcanzado la cima de los escritos de teología mística y espiritual.



En este capítulo 3º de Camino de Perfección, aparece , en los 6 primeros párrafos que comentamos dias pasados, la voz fuerte de Teresa como capitana que imparte consignas y formula el símbolo del castillo, como fortaleza, morada del Rey y de sus capitanes, los predicadores y teólogos, que jamás han de rendirse en la pelea contra los cobardes y traidores herejes.

Hoy descubrimos la voz de saterdotisa que se vuelve a Dios Padre y a su Hijo Jesucristo para orar: clamor que le empaña la voz y da paso a una súplica de mujer, humillada por los varones que por ser tal no la valoran, y, para darles en el rostro, se presenta como una pecadorcilla, pobrecilla, que se arrastra por los suelos como un gusanillo, no sin antes decirles que Jesucristo se sintió agusto en medio del grupo de mujeres presididas por su Madre, mientras anduvo en este mundo.



Teresa irrumpe en una oración, en la que cabe distinguir tres tiempos. Primero, Teresa presenta a Jesucristo el pequeño grupo de mujeres orantes, que ella preside en el convento de san José de Ávila:" Confio yo, Señor mio, en estas siervas vuestras que aquí están, que veo y sé que no quieren otra cosa ni la pretenden, sino contentaros.Por vos han dejado lo poco que tenían y quisieran tener más para serviros con ello. Pues no sois vos, Cristo mio, desagradecido para que piense yo dejaréis de hacer lo que os suplican; ni aborrecísteis, Señor, cuando andábais en el mundo, las mujeres, antes las favorecísteis siempre con mucha piedad".



En el segundo tiempo, Teresa se dirije al Padre, para hablarle de su propio Hijo Cristo, con un atrevimiento clamoroso, como llamándole la atención de por qué consiente que le traten tan mal los herejes: "Pues, Criador mio, ¿cómo pueden sufrir unas entrañas tan amorosas como las vuestras, que lo que se hizo con tan ardiente amor de vuestro Hijo y por más contentaros a vos ( que mandásteis nos amase) sea tenido en tan poco como hoy día tienen esos herejes al Santísimo Sacramento, que le quitan sus posadas deshaciendo las iglesias? ¿ Ya no había pagado bastantísimamente por el pecado de Adán? ¿Por qué siempre que tornamos a pecar, lo ha de pagar este amantísimo Cordero? ¡No lo permitais, Emperador mio! ¡No mireis a los pecados nuestros. sino a que nos redimió vuestro sacratísimo Hijo y a los merecimientos suyos y de su Madre gloriosa y de tantos santos y mártires como han muerto por vos!"



Y, por último, Teresa vuelve la mirada sobre sí misma, y se ve ante la majestad de Dios como un gusanillo, "que se ha atrevido a hacer esta petición en nombre de todas; gusanillo que así se os atreve. Mirad, Dios mio, mis deseos y las lágrimas con que esto os suplico, y olvidad mis obras, Favoreced vuestra Iglesia. No permitais ya más daños en la cristiandad, Señor; dad ya luz a estas tinieblas" (CP. 3, 7-10).


¡ Admirable, Teresa! Inagotable creadora de oraciones, que nos valen, también, a nosotros, ciudadanos del siglo XXI. Con mis cordiales saludos. Nikolás.